viernes, 26 de octubre de 2012

Felipe Calderón: Insensible e Irracional…


…en Durango no te vamos a extrañar.

Por: Luis Villarreal Gil               Twitter: @luisvillarrealg

Para nadie es desconocido el nulo apoyo que recibió Durango por parte del presidente de la República, Felipe Calderón, en una situación de verdadera calamidad para nuestra gente, en especial para nuestros campesinos, quienes padecieron  la peor sequía registrada en nuestro Estado en muchos años, que aún hoy sigue causando estragos en el campo y la economía de nuestras familias. Sabemos también que tras las gestiones de nuestro Gobernador, Jorge Herrera Caldera, el Presidente se comprometió a liberar 200 millones de pesos para la conclusión y arranque del Hospital de Altas Especialidades, hasta la fecha ese recurso no ha sido liberado.

Durante su discurso pronunciado en el marco de la celebración del día del Médico, nuestro Gobernador atribuyó la falta de atención del Gobierno Federal para con Durango a causa de haber llamado “insensible” a Calderón, comentario que se vertió a los medios de comunicación y que bastó para que en un acto de total revanchismo dejaran de fluir para Durango ya no los apoyos extraordinarios para hacer frente a la sequía o la conclusión del hospital, sino que no ha bajado ni siquiera los recursos ordinarios destinados para nuestro Estado para el apoyo al campo.

Pero qué podemos esperar, estimado lector, de un Presidente que tratando de legitimar su fraudulenta llegada al poder dio inicio a una cruenta guerra contra el narco que lo único que ha dejado son decenas de miles de victimas entre muertos y desaparecidos, además de una situación social y económica devastadora a lo largo y ancho del país. Algunos Estados con mayor gravedad que otros, pero en fin, todos afectados por la violencia, la inseguridad, así como la muerte de personas inocentes que sin duda serán el sello característico de la gestión de Felipe Calderón.

Es decir, resulta incongruente y hasta un tanto irónico el pensar que un Presidente de la República se ofenda por ser llamado “insensible” ante la falta de respuestas o soluciones de los problemas de la gente a quienes tiene la obligación de  representar y ver por su bienestar y que por el contrario su reacción sea de venganza y castigo como reafirmando el calificativo.

Total que estamos a poco más de un mes de que termine el sexenio de un presidente que ante la falta de voluntad política y sensibilidad, al margen de ideologías y colores partidistas, centró su actuar en desestabilizar a México y provocar una situación de la que poco podemos orgullecernos, al menos en Durango, situación que tardará en subsanarse hacia la paz, la tranquilidad y el desarrollo que nuestro Estado y nuestro País puede y merece.

Durango es y ha sido a través de la historia un pueblo noble que siempre se ha repuesto de las inclemencias tanto meteorológicas como sociales e incluso geográficas. Aún incluso sin el apoyo de la federación en el tema de la sequía se ha hecho frente en buscar ayuda para solventar las necesidades de la gente con mayor afectación gracias a la participación de la sociedad misma bajo la iniciativa del programa “Una Gota de Ayuda” implementado por la Señora Tere Álvarez del Castillo. Si Durango es y ha sido capaz de salir adelante con un Gobierno Federal adverso a las necesidades primordiales de nuestra gente, la llegada de Enrique Peña Nieto se vislumbra alentadora a efecto de que con ello habrán de destrabarse los recursos que tras la gestión de nuestro gobernador Jorge Herrera Caldera son necesarios para dar continuidad al crecimiento, la competitividad y el fomento de nuestro Estado como un destino industrial y turístico, en conectividad con el resto del país. Lo mejor para Durango esta por venir… Calderón, no te vamos a extrañar.

miércoles, 24 de octubre de 2012

SNTE: Flagelo para la educación de los mexicanos.


Por: Luis Villarreal Gil     Twitter: @luisvillarrealg

La educación en México se encuentra estancada en lo referente a la calidad y la preparación que se brinda a los educandos en todos los niveles. Podemos ver con tristeza cómo nuestros jóvenes egresados se enfrentan a la vida laboral sin siquiera tener las herramientas básicas de conocimiento que les permita en el corto o mediano plazo un desarrollo profesional que se traduzca en una mejor calidad de vida para ellos y esto a su vez  en progreso para nuestro país.

Nuestro sistema educativo se evidencia por sí mismo: niños que culminan su educación primaria sin saber leer y escribir correctamente –también llamados analfabetas funcionales- o las fórmulas matemáticas básicas, jóvenes que ascienden de secundaria a preparatoria aún con este mismo rezago y que de igual manera inician su preparación profesional con nulo o muy poco aprendizaje de otros idiomas, computación, programación, etc., que hoy día resultan de suma importancia para hacer frente a la competitividad y las exigencias de un mundo globalizado y, que en México simplemente no se les da la importancia requerida.

El sistema educativo mexicano pareciera estar diseñado más para la creación de mano de obra barata que de emprendedores e impulsores de una alternativa laboral y que a su vez puedan brindar un espacio laboral a otros. En este sentido, en un sistema capitalista y, ante la falta de empleos, el sub empleo o empleos mal pagados resultan la única opción laboral para la mayoría de los mexicanos, eso a los que bien les va. Muchas y muy variadas son las causas de esta problemática, quizá este espacio resulte muy limitado para intentar siquiera analizarlas, si usted, amable lector desea ahondar al respecto, le recomiendo observar el documental de Loret de Mola “De Panzazo” donde se señala que de cada 100 alumnos que inician la primaria, sólo 45 terminan la secundaria, sólo 25 acaban el bachillerato, 13 se inscriben en la universidad y únicamente dos acaban el postgrado. De manera amplia ofrece un panorama de la situación educativa en México.

Uno de los problemas de mayor gravedad al que se enfrenta nuestro sistema educativo es un complejo magisterial monopolizado a través de su sindicato y  utilizado como botín político para ofertar al mejor postor en la búsqueda no de la representación de mejores condiciones laborales sino del empoderamiento de su lideresa que el pasado fin de semana ratificó su permanencia al frente de los maestros por seis años más.

El SNTE, que data sus orígenes en 1949, creado por la CTM como una organización gremial para la defensa y la búsqueda de mejores condiciones laborales del magisterio y que, en esencia, como cualquier organización de este tipo nace con buenas intenciones. Hoy y desde hace ya 23 años se encuentra en poder de Elba Esther Gordillo, quien ha encontrado el mecanismo perfecto de presión que ningún gobernante o candidato quiere echarse a cuestas por el costo político que esto representa: lo mismo se oferta al PAN que al PRI si así conviene a sus intereses, negociando posiciones políticas para sus familiares y más cercanos colaboradores utilizando al Partido Nueva Alianza para este fin.

Sumado a lo anterior y como pago a la “lealtad” hacia el gobierno en turno, recibe una tajada considerable del presupuesto que debería ser destinado a la educación. Nada más para que se dé una idea: dicho sindicato recibió del año 2000 al 2009 más de 1,138 millones de pesos provenientes de la SEP, es decir, aproximadamente 130 millones de pesos al año por conceptos sindicales cuyo destino es incierto, puesto que la transparencia no es precisamente una de las cualidades de doña Elba. De lo que sí estoy seguro es de que dicho dinero no fue empleado para el fortalecimiento de la estructura educativa o para el fomento de la calidad magisterial, lo que en un país en donde existen escuelas de cartón, sin el equipamiento necesario para impartir de manera óptima los conocimientos y en donde el acceso a la educación aún es limitado para algunos, resulta verdaderamente lamentablemente la opacidad en el manejo del recurso que debería emplearse en más y mejor educación para las generaciones emergentes.

La educación en nuestro país se encuentra a manos del SNTE, auspiciado por un sistema educativo y político que le permite privilegiar sus intereses a costa de la educación de nuestros niños y el progreso de nuestra nación.

Es necesario un replanteamiento de las actividades sindicales del magisterio a efecto de hacer eficiente su participación y la responsabilidad para con la educación de los mexicanos, terminar con los cacicazgos tan arraigados en nuestro país al puro estilo de Fidel Velázquez. Saludos con afecto al Lic. José Ramírez Gamero.

sábado, 20 de octubre de 2012

La mujer y su empoderamiento social.


Por: Luis Villarreal Gil    Twitter: @luisvillarrealg

El voto no es una concesión, nacemos con derechos  Micher

La participación de la mujer en la vida política y social de nuestro país y el mundo, sufre y ha sufrido grandes limitantes a través de la historia, sin embargo, ha tenido avances significativos que sin duda hoy colocan al género femenino en una posición de suma importancia, no sólo en la agenda pública y política sino que ha adquirido un empoderamiento en todos los ámbitos que le proporcionan libertad y autonomía en la realización de actividades que hasta hace algunos años eran consideradas exclusivas de los hombres. No ha sido fácil: su posicionamiento ha respondido a una lucha incansable de hombres y mujeres con visión de género que tras no desistir en el llamado a la igualdad, a la justicia y la equidad hoy dan forma a las estructuras de las instituciones gubernamentales y sociales con alta presencia de participación e importancia en la toma de decisiones del erróneamente considerado el sexo débil.

En el marco de la conmemoración del 59 aniversario de las reformas  constitucionales que otorgan el derecho a la mujer de votar y ser votadas y que determinara desde ese entonces de manera constante y progresiva su condición ante los acontecimientos políticos y sociales de nuestro País es necesario hacer una reflexión, puesto que mucho se ha avanzado en lo referente a la inclusión y la equidad de genero. No obstante, considero que en un País como México, en donde el machismo apremia en la idiosincrasia del mexicano promedio, aún hay mucho que hacer, primero por la generación de una conciencia equitativa entre ambos géneros y, segundo, por el perfeccionamiento de los procedimientos de inclusión de orden social, en donde las mujeres aún permanecen sometidas o discriminadas.

Y es que, si bien es cierto que la mujer ha alcanzado espacios considerables de participación social y política, no podemos pasar de largo por ejemplo los altos índices de mujeres que son maltratadas psicológica y físicamente por sus propios esposos, o las que padecen de condicionamientos laborales diferentes a los de los hombres y que aún encuentran trabas para su libre desarrollo tanto personal, laboral, académico, económico, etc. Es necesario seguir impulsando la equidad de género, pero desde el punto de vista masculino. Es decir, las mujeres han hecho lo propio en esta lucha por ser tomadas en cuenta, por alzar la voz y desprenderse del yugo del hombre en cualquiera de sus ámbitos, hoy más bien corresponde al hombre el considerar a la mujer como igual y, en base a eso, ser generadores e impulsores también de las condiciones que así lo permitan. Hay que cambiar la manera de pensar de todos como ciudadanos, padres, esposos, hijos, hermanos, etc. y reprogramarnos hacia una cultura de coparticipación en donde hombres y mujeres, en igualdad de circunstancias podamos acceder a los mismos espacios, en el marco del respeto y la tolerancia.

La apertura a la participación de la mujer en la vida pública fue sin duda el detonante de la pluralidad hacia más y mejores oportunidades de este género para contribuir en el desarrollo de nuestro País. Conmemoremos pues  el 59 aniversario de la inclusión de la mujer a la participación política, a votar y ser votada, en donde aquel 17 de octubre de 1957 a manos de Adolfo Ruiz Cortines tras las reformas constitucionales realizadas consumó una lucha emprendida en México varias décadas atrás, para dar comienzo a otra que aún hoy con grandes avances, no culmina: la igualdad y ciudadanía plena de las mexicanas. Siguen tan vigentes las palabras de Rigoberta Menchú: "Una mujer con imaginación es una mujer que no sólo sabe proyectar la vida de una familia, la de una sociedad, sino también el futuro de un milenio."

jueves, 11 de octubre de 2012

De la decadencia ideológica al poder fáctico

 
Por: Luis Villarreal Gil                                       Tw: @luisvillarrealg
 
En la actualidad hay un grave desencanto de la sociedad moderna hacia los partidos políticos, a sus actores y por ende, a la cosa pública o instancias de poder. En un país en donde la democracia ha resultado efectiva en sus mecanismos más no así en la representación de los diferentes sectores sociales ni mucho menos de la mayoría absoluta, el ciudadano ha perdido totalmente la confianza ante los procedimientos de selección, y, cualquiera que sea el caso, no se siente respaldado, mucho menos representado por quienes adquieren tal responsabilidad ante los métodos legalmente establecidos.
 
Esto ha llevado a mermar la participación a la hora de sufragar: el voto ha perdido sentido, puesto que para la mayoría de los mexicanos, sea quien sea el candidato ganador en el proceso electoral que se trate, su situación social y económica sigue siendo exactamente la misma. Si a esto le sumamos decisiones gubernamentales equivocadas, pobreza, violencia, inseguridad, desempleo, etc., es comprensible o de fácil entendimiento el aceptar que el ciudadano tiene toda la razón de sentirse apartado de la representación, tal como si la clase política y la sociedad fueran dos cosas total y completamente disímiles.
 
La situación que trato de contextualizar en estas líneas es multifactorial y responde a diversas situaciones particulares de cada proceso, de cada estado, de cada región, o actores políticos que, sin embargo, se engloban en un sentir colectivo de molestia y abandono.
 
Ante esto, la responsabilidad que tenemos los partidos políticos y las nuevas generaciones, es de ahondar más en las necesidades de la gente con propuestas y acciones encaminadas a soluciones integrales a fin de acortar la brecha existente entre sociedad y clase política. Es necesario implementar estrategias de acercamiento y vinculación ciudadana que generen un estrecho compromiso al margen de la demagogia y el condicionamiento electoral. Es necesario también, fortalecer y privilegiar la identidad ideológica de los partidos puesto que todo instituto político en esencia sustenta su actuar en los postulados que le dieron origen, lo cual a su vez da cauce a la militancia que se siente identificada con tal o cual propuesta o alternativa política.
 
Esto lo traigo a colación dado que en los últimos procesos electorales se han generado alianzas entre partidos políticos con nula coincidencia ideológica, en donde el único objetivo es la búsqueda del poder por el poder mismo, e incluso con candidatos de un partido diferente a los que participan originalmente en dicha unión. Ejemplificando lo antes expresado, puedo mencionar la alianza del PAN, un partido de derecha defensor de la vida, los valores y surgido de las bases católicas, con el PRD, una ramificación de la revolución institucionalizada de izquierda, impulsora del aborto, liberal a todas luces, entre otras muchas diferencias que han quedado claras al no haber podido siquiera generar acuerdos parlamentarios en las diferentes legislaturas y peor aún, con un candidato emanado del PRI como fue el caso de Durango en 2010, en donde José Rosas Aispuro Torres, priista resentido, encabezó dicha alianza de estos partidos por la gubernatura del Estado. En una sociedad de por sí azotada por graves flagelos que impiden su desarrollo, no pueden los partidos ser promotores de falta de credibilidad y confianza al no definirse y defender su postura, sino que, por el contrario, pactan con partidos de diferentes principios, no con un fin social ni de progreso sino como experimento político con el propósito de mantener o hacerse del poder para seguir obteniendo prebendas y prerrogativas.
 
Mientras como partidos no se tenga el respeto por la militancia, el ideal y los documentos básicos de cualquiera que se trate, no podemos exigirle seriedad y participación al ciudadano que ante estas situaciones se confunde y cae en la percepción de que los partidos han dejado de tener como principal objetivo la gente y el desarrollo de nuestro país sustituido por la búsqueda del poder y su subsistencia a toda costa.

martes, 11 de septiembre de 2012

La democracia siempre resultará ineficaz para aquel que no reconoce haber perdido o que en su caso, no se ve beneficiado en el intento.

Por: Luis Villarreal Gil                 Twiter: @luisvillarrealg

“En toda democracia representativa, el sufragio universal viene a significarse como el medio idóneo para la integración, conformación y legitimación de todo gobierno.”
Javier Patiño Camarena
Hoy que nuestro país ha entrado en la dinámica de la transición política-democrática, en donde a través de procesos electorales de alta participación social y en un sistema electoral que aún con fallas y lagunas en sus procedimientos, es perfectible y ha resultado confiable a la hora de determinar la voluntad de las mayorías, es de suma importancia reflexionar sobre el derecho que tenemos los ciudadanos de elegir a nuestros gobernantes a través del voto y entender éste en base a la participación ciudadana como la unidad básica de toda democracia. Para ello, se vuelve necesario conocer su evolución a través de la historia, en donde hombres y mujeres han pugnado por un México independiente, en libertad, y en donde se gobierna en base a la voluntad de la mayoría.
En México se vive hoy la democracia, los resultados obtenidos en el pasado proceso electoral dan muestra de la civilidad política y social de nuestro país, de su sistema de partidos y sus actores políticos (salvo algún detractor), y en donde hemos conformado todos como ciudadanos un sistema democrático moderno y reconocido a nivel internacional.
Ante ello, es necesario entender pues, el sufragio como un derecho que tenemos todos los ciudadanos en plenas facultades civiles para manifestar nuestras preferencias y determinar nuestros gobiernos a través del voto universal, libre, en igualdad de circunstancias, de manera directa y en secreto. Todas estas características intrínsecas, así como el perfeccionamiento de nuestro sistema electoral han sido producto de una lucha incansable por la confiabilidad, la certeza y la validez de todos y cada uno de los votos emitidos. 
La contraparte de esto y entendiendo lo antes expresado, en una democracia siempre habrá un vencedor y un vencido, así fuera un solo voto la diferencia, debe respetarse la voluntad de la mayoría, en la que se podrá estar de acuerdo o no con los resultados dependiendo de las preferencias electorales. Sin embargo, el proceso y la participación social de todos aquellos que asistieron a las urnas, legitima y avala el triunfo electoral.
En los dos últimos procesos electorales para la renovación de la presidencia de la República en los cuales ha participado Andrés Manuel López Obrador se han gestado situaciones polémicas: en 2006 este actor al no verse favorecido y después de alentar al estallido social por medio de marchas y plantones, se autonombró presidente legitimo mandando “al diablo las instituciones”. Hoy pareciera estar gestando movimientos similares permaneciendo en la línea de la descalificación de las instituciones y poniendo en tela de juicio la legalidad y transparencia de los organismos encargados de llevar a cabo la contienda electoral. Podrán, como se ha dado el caso, presentarse inconformidades y para tal efecto existen las instancias correspondientes, las cuales son las responsables de evaluar las impugnaciones que sean presentadas y dictaminar su viabilidad o anulación según corresponda, pero absolutamente nadie puede estar por encima de las instituciones y mucho menos de la ley.
El pasado 31 de agosto el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación declaró la validez de la elección presidencial del pasado 1 de junio en la que, con un total de 19 millones 158 mil 92 votos, se declara a Enrique Peña Nieto presidente electo. Cabe resaltar que el recién pasado proceso electoral fue de lo más vigilado por ciudadanos de diferentes afinidades partidistas, participaron en su organización miles de hombres y mujeres libres que pudieron dar fe presencial de los resultados de todas y cada una de las casillas instaladas. Nuestro sistema electoral funciona y aquí están los resultados, ha llegado el tiempo de dar la vuelta a la pagina del proceso electoral y a las diferencias que de este hayan emanado, México requiere de la participación de todos y en particular de las diferentes fuerzas políticas rumbo al crecimiento y el perfeccionamiento de nuestras instituciones.
            Andrés Manuel debe dejar de confrontar y dividir a nuestra gente y aceptar que su derrota no se debe a “fallas en el sistema electoral” ni mucho menos a ninguna “mafia en el poder”, perdió y esa es la democracia, que no sepa perder es una situación completamente ajena a los intereses populares y a los procedimientos electorales, que si bien pareciera estarse volviendo ya una costumbre que el sistema democrático siempre ha de resultar ineficaz y tramposo para los malos perdedores o que en su caso no se ven beneficiados en el intento.
Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.

martes, 17 de julio de 2012

El proceso electoral ante la necedad de López Obrador y la situación del país en la alternancia política.



Por: Luis Villarreal Gil     Twitter: luisvillarrealg

Como ya se veía venir dado que todas las encuestas y la percepción popular así lo manifestaban, el pasado 1 de julio en un proceso democrático y de gran participación social los mexicanos elegimos a quien habrá de encabezar los destinos de la nación por los próximos 6 años, Enrique Peña Nieto, un político joven, de gran auge que se ganó la confianza de la mayoría y que supo generar los acuerdos y las alianzas necesarias para obtener el triunfo de una manera contundente con una diferencia de más de tres millones de votos con su más cercano competidor, Andrés Manuel López Obrador. En este proceso de alternancia política en donde el PRI en alianza con el PVEM recupera la presidencia de la república después de doce años de gobiernos panistas hay dos cosas que particularmente considero son de llamar la atención, la primera, la necedad de López Obrador de seguir dividiendo al país, poniendo en duda la solidez de las instituciones y las organizaciones sociales, pretendiendo ganar en las calles lo que el pueblo le negó en las urnas con una marcada tendencia de impugnar la legitimidad de otros líderes, lo cual solamente confirma su pretensión de convertirse en el único representante del pueblo, recuerdo haber leído que alguien lo describía como un “mesías autoproclamado que se considera así mismo la encarnación de la voluntad popular” nada más acertado. Hoy tras el desahogo de las diferentes pruebas que los partidos están presentando a consideración ante las autoridades correspondientes será el TRIFE quien dictamine la validez, procedencia o anulación de los recursos presentados para a su vez otorgar la legalidad del proceso que da como virtual ganador al candidato de la alianza “Compromiso por México”  Enrique Peña Nieto. En dado caso, y como es de esperarse, una vez que los tribunales ejecuten el fallo a favor de EPN ¿Qué va a hacer López Obrador?  Recordando la elección pasada en donde lanzo su tan mediática frase “al diablo con las instituciones” y llevo a la gente a las calles a manifestarse, hoy a sabiendas que por un desgaste natural político y social esta sería su ultima intentona de buscar la presidencia de la República, ¿acatará y respetará las decisiones emitidas por el Tribunal Electoral? Por el bien del país y los mexicanos ojalá sea congruente con sus postulados de campaña y su “República Amorosa” y canalice todos los esfuerzos de sus simpatizantes y manifestaciones sociales en la construcción de una izquierda más propositiva y de mayor impulso que redunde en una mejor calidad de vida y justicia social en igualdad de circunstancias para todos los mexicanos y encabece una lucha, lejos de las discrepancias políticas privilegiando el dialogo y la generación de acuerdos por el bienestar de la nación, unidad, paz y progreso eso es lo que México requiere.
                El otro de los puntos que mencionaba al principio es la debacle de Acción Nacional quien después de haber mantenido el poder en la presidencia de la República hoy paso a la tercera fuerza en relación a la votación obtenida en el proceso electoral con su candidata Josefina Vázquez, y lo hace ante una percepción social de corrupción, muerte, violencia y pobreza, no quiero decir con esto que sean los gobiernos panistas los causantes de todas las calamidades que azotan a nuestro país, quizá hasta hubo avances en diferentes rubros, lo cierto es que en política percepción es realidad, y los mexicanos que hace doce años sustentaron en su voto la alternancia como esperanza de un cambio en la situación de México hoy, decepcionados de la realidad social que se vive en nuestro país, vuelven a hacer uso del sufragio, si a manera de esperanza por una nueva alternativa que dirija el destino de nuestro país, pero más bien como forma de castigo a los malos gobiernos, aquí radica el gran compromiso de quien a resultado electo de cumplir a la confianza que el pueblo le ha otorgado.
                Al PAN le queda, como en su momento al PRI hace doce años, y a los demás partidos, aprender de los errores, reestructurarse y seguir trabajando, la democracia en México hoy es una realidad, se esta consolidando con instituciones cada vez más eficientes y confiables pero sobre todo con una participación social cada vez más razonada y de mayor efectividad a la hora de emitir el voto. 

miércoles, 18 de abril de 2012

JOSEFINA VAZQUEZ MOTA; LA DEBACLE DE ACCIÓN NACIONAL

Por: Luis Villarreal Gil    Twitter: @luisvillarrealg
A casi 20 días de iniciado el proceso electoral, y como ya se veía venir, hay una marcada tendencia que se ha puesto de manifiesto a favor del candidato del PRI-PVEM a la presidencia de la República, Enrique Peña Nieto y es que ante un contexto desolador por el que atraviesa el país generado por múltiples circunstancias entre ellas las malas estrategias implementadas por el gobierno federal en el combate al narcotráfico y la delincuencia organizada que han redundado en una pérdida total de la tranquilidad de las familias mexicanas y aunado a esto la grave sequía que ha golpeado fuertemente a gran parte del territorio nacional, la situación en torno a la sucesión presidencial se torna un tanto complicada, lo preocupante en este sentido estimado lector es que a pesar del miedo y la zozobra tan preocupante para el ciudadano promedio derivado de las circunstancias que ya todos conocemos, algunos candidatos sustentan su plataforma de campaña en ataques y descalificaciones abonándole con esto no sólo a la psicosis colectiva y la intranquilidad, sino que además la participación ciudadana en torno a la elección se verá severamente fracturada, ya que de por sí hay un desencanto hacia los gobernantes y la clase política, el miedo será para este proceso electoral un factor determinante en los resultados del primero de julio.
                El caso específico al que me refiero es a la estrategia implementada por Acción Nacional y el equipo de campaña de su candidata a la presidencia Josefina Vázquez Mota, quien con una imagen que no genera confianza, un discurso que no proyecta seguridad y certeza del qué hacer para recuperar el rumbo de México que a doce años de gobiernos panistas se ha perdió en todos los ámbitos y muy a pesar del marcado apoyo que le ha brindado el Presidente de la República a través de programas de asistencia social que son utilizados para la canalización de las preferencias hacia su proyecto, amedrentando a los beneficiarios con amenaza del retiro del apoyo que se trate, no sólo no ha logrado permear en el ánimo de la gente sino que su popularidad ha venido en detrimento.
                Ante esto, el cambio en la estrategia responde a la amplia ventaja que Peña Nieto tiene sobre la candidata presidencial, la cual es a todas luces inalcanzable y prácticamente imposible revertir, Vázquez Mota dio ya todo el crecimiento que pudo haber obtenido, comienza la debacle, en este tenor y ante la imposibilidad de incrementar su aceptación, Acción Nacional le apuesta a disminuir la brecha que los separa del proyecto ganador, descalificando, denostando, atacando, lo cual me parece verdaderamente preocupante y muy lamentable porque se ha dejado de lado la propuesta, hoy los mexicanos queremos un cambio pero no solo de gobierno, sino también de actitud en la clase política que le abone a la democracia, que fomente la participación, que privilegie el respeto y sobre todo que represente legítimamente los intereses populares.