sábado, 4 de febrero de 2012

El nuevo PAN; El viejo PRI

Por: Luis Villarreal Gil     TWITTER @luisvillarrealg


Contexto.- El día de mañana se llevará a cabo la elección interna del PAN que habrá de definir quién será el abanderado de este partido a la elección presidencial del 1 de julio, cerca de un millón 800 mil panistas militantes y adherentes tendrán que elegir de entre Ernesto Cordero, Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel a quien habrá de representar la voluntad de las mayorías albiazules, y es que para que cualquiera de los precandidatos pueda resultar electo deberá contar con el 50% mas 1 de la votación, o cuando menos, el 37 % con una ventaja de por lo menos 5 puntos sobre el segundo lugar, de lo contrario se haría necesaria una segunda vuelta entre los dos candidatos que hayan obtenido la preferencia del voto.
Preferencias.- Según una encuesta del periódico Reforma publicada el pasado martes, la intención de voto favorece a Josefina Vázquez con el 65%, colocando a Ernesto Cordero con el 17% y a Santiago Creel con apenas el 11% de las preferencias. Esta intención se ha mantenido durante todo el proceso de precampaña en donde diferentes encuestadoras con más menos porcentajes le han dado siempre clara ventaja a Vázquez Mota sobre sus dos contrincantes.
Guerra sucia.- Desde el último debate y a través de diferentes medios Josefina se ha manifestado por el voto libre de los militantes, sin embargo hay clara muestra de coacción del voto a favor de Ernesto Cordero quien aún a sabiendas de que la intención del voto según las encuestas no le favorece sigue insistiendo que él será el candidato y ha hecho uso de ataques y descalificaciones tratando a todas luces de mermar la ventaja que le lleva su adversaria, y en donde con prácticas mapachistas, compra de votos, despensas y más, quién ha sido calificado como el candidato presidencial pretende meterse a la contienda, sin embargo, la elección parece estar ya definida a favor de “chepina”.
El nuevo PAN.- Lo que de inicio parecía un ejercicio democrático, plural y abierto del PAN para la selección de su candidato presidencial, termino en una revuelta de ataques y descalificaciones bajo la mesa por parte de los precandidatos con lo cual se pone de manifiesto que este nuevo PAN, se parece cada vez más al viejo PRI, en donde sin importar como, pretenden hacerse del poder a costa de lo que sea, y en donde lo último que les importa es la gente y la lamentable situación que se vive actualmente en México, para acabarla nada más falta que efectivamente gane el candidato de Felipe Calderón, Ernesto Cordero,  y entonces sí, todo este circo montado de simulación democrática habrá de dejar por sentada la salida de los panistas de la presidencia de la República quienes ya de por sí según la tendencia, tendrán que ir preparando el paso a la alternancia a la coalición “Compromiso por México” del Partido Revolucionario Institucional y Partido Verde Ecologista de México, al tiempo lo veremos.

domingo, 15 de enero de 2012

La participación ciudadana como mecanismo de cambio.

Por:LuisVillarreal Gil                     twitter: @luisvillarrealg

“Sin justicia no hay concordia y sin concordia no hay República”
Esta frase, principio que suscribió Salustio, uno de los más grandes historiadores romanos, la traigo a colación porque hoy como en el inicio de la vida en sociedad, la participación ciudadana es medular para el desarrollo y el progreso, sin embargo, no se han generado los mecanismos adecuados que resulten eficientes para generar en el individuo el interés por la cosa pública.
 Para alcanzar la concordia y la justicia es preciso impulsar la participación de los ciudadanos, es necesario que la sociedad se vea más involucrada en los asuntos públicos y participe de manera activa en las acciones de gobierno, a mayor participación ciudadana habrá más y mejores oportunidades de desarrollo y crecimiento y se incrementará con ello también, la calidad y la eficiencia del aparato gubernamental, además de generar las condiciones hacia un estado de bienestar sustentado en la justicia social y la igualdad, una sociedad participativa le otorga legitimidad al Estado y lo vuelve socialmente responsable, cuando la sociedad se decide a participar, no queda más que acatar el designio popular.
Si bien, a la participación ciudadana a la que me refiero en este escrito, es más relacionada a una interacción que tiene que ver con lo individual, familiar y de comunidad con las cuestiones publicas y de gobierno, en  México grandes movimientos han marcado la historia de la participación social, por citar algunos, Tlatelolco en el 68, EZLN, derrocamiento del PRI en el 2000, entre otros, los cuales han germinado en el seno social derivados del hartazgo y el cansancio de una condición de vida inadecuada o carente de las condiciones básicas de subsistencia y armonía, los sucesos a los que hago mención son casos extremos y tuvieron múltiples causas, lo cierto es que no se hubieran dado de no haber permeado en la sociedad un interés colectivo de cambio.
Hoy, la sociedad ha caído en el desanimo y en el desinterés con todo aquello que tenga que ver con gobierno, partidos políticos, candidatos, etc., derivado básicamente del contexto social adverso por el que atraviesa el mexicano en donde tras dos sexenios de gobiernos panistas no se ha logrado dar solución de fondo a las necesidades más sentidas de la gente, por el contrario se sigue golpeando la economía familiar con incrementos en la gasolina, la estrategia en materia de seguridad no solo no ha dado resultados sino que ha detonado los índices de la violencia e inseguridad a niveles jamás imaginados, en fin, priva un ambiente de descontento generalizado, ante esto y en el marco del proceso electoral de 2012 es de esperarse que la ciudadanía se  manifieste y castigue las acciones del mal gobierno.

sábado, 24 de diciembre de 2011

navidad en nuestros tiempos

A proposito de….
Celebrar la navidad en estos tiempos es para el mexicano un refrendo de la fe y la esperanza, en un contexto social impactado por la violencia y una realidad de pobreza que aqueja a la mayoría de los mexicanos, familias disfuncionales, perdida de los valores familiares, adicciones, lo material por encima de lo espiritual y lo moral, etc. es decir, la situación que predomina no solo en nuestro país, sino en el resto del mundo no es muy como para hacer alarde de ella y festejar, sin embargo, comentaba al inicio, es este día un refrendo de fe y esperanza la Navidad del latín: nativitas, -nacimiento- nos invita a hacer una reflexión de lo acontecido, nos invita a renacer espiritualmente, a hacer una valoración minuciosa de cómo andamos al interior, de perdonarnos, de pedir perdón, pero sobre todo de agradecer a Dios, como cada quien lo conciba,  por el maravilloso hecho de seguir con vida, de rodearse y hacerse rodear de personas queridas. Entonces, lejos del panorama adverso que planteaba al principio que tiene que ver solo con el entorno de lo social y de la situación particular de cada uno de nosotros al exterior, el refrendo de la fe y la esperanza es una cuestión personal puesto nadie hará por nosotros lo que no hagamos por nosotros mismos, por lo cual si yo estoy bien, mi familia estará bien y por ende mi entorno y los que me rodean estarán bien.
                Festejemos hoy, una oportunidad más de renacer, de cambiar, de ser mejores padres, hijos, amigos, vecinos, esposos, cualquiera que será tu rol en esta vida mejóralo y así en armonía hagamos que nuestro paso por la vida se sustente en dicha y felicidad…. Mis mejores deseos a ti y a los tuyos.

jueves, 22 de diciembre de 2011

El voto nulo; una medida negativa

Por: Luis Villarreal Gil
Me llama mucho la atención los posicionamientos que han surgido en torno a quienes hacen el llamado a anular la boleta electoral en el próximo proceso electoral, lo cual desató una serie de comentarios en medios de comunicación y redes sociales de un buen número de usuarios quienes se manifestaban defendiendo la postura del #votonulo.
Comento, es de llamar la atención dado que como sociedad mexicana tenemos muy poca participación cívica, no ejercemos nuestras obligaciones ni nuestros derechos que como “ciudadanos” debiéramos hacer valer, entrecomillo ciudadanos y hago un paréntesis para citar la definición de ciudadano (es aquel o aquello perteneciente o relativo a la ciudad y es sujeto de derechos políticos, es decir, interviene en la vida política de su comunidad al hacer valer dichos derechos) a efecto de contextualizar un poco más en lo referente a quienes habitamos en una sociedad y el rol que cada uno de nosotros desempeñamos.
                Es de singular importancia recalcar también que no es lo mismo abstenerse de votar que anular el voto, que aunque las dos pudieran tomarse como formas de manifestarse en desacuerdo hacia el sistema democrático y de partidos, la primera tiene varios motivos y puede no responder precisamente al descontento social hacia las propuestas políticas, a su vez la anulación del voto si lleva implícito el descontento de quienes así se manifiestan por estar en desacuerdo con la realidad social respectivamente.
                Volviendo al tema, considero que anular el voto sirve de muy poco, dado que de aplicar esta medida, en nada cambiará la situación de pobreza por la que atraviesan hoy la mayoría de los mexicanos, en nada cambiará la violencia y la inseguridad o la falta de desarrollo y oportunidades. El tratar de castigar a nuestro sistema democrático y con ello a las diferentes propuestas políticas a través de la anulación de nuestro voto, es respetable en el sentido de la libre manifestación de ideas, como protesta pudiera generar un indicativo a considerarse para la generación de las reformas necesarias en lo referente a la democracia en nuestro país en pos de su perfeccionamiento, que si bien hay cuestiones que resultan indispensables y han sido tema de debate y discusión en las cámaras, como lo son la revocación de mandato, candidaturas ciudadanas, etc., no es lo que actualmente motiva el llamado a la anulación en el próximo proceso electoral. Este llamado hoy es derivado del descontento popular hacia la clase política e incentivado por la precaria situación en la que vive hoy en día el mexicano común. Analizando las causas me atrevo a afirmar que en nada cambiará la situación de los manifestantes ya que aún y anulando su voto habrá de triunfar la opción política que cuente con la aceptación de la mayoría y por este solo hecho habrá sido legitimada.
                Al inicio de estas líneas hacía mención a la poca participación cívica de los mexicanos en donde (en el mejor de los casos) el voto representa para la mayoría la única forma de hacer valer nuestro derecho como ciudadanos, es decir, el elegir a sus gobernantes es en lo único que el ciudadano promedio participa, cabe resaltar que un gran número ni siquiera eso hace. En base a esto hacer un llamado a que nuestro voto sea en vano es un gran retroceso a la democracia de nuestro país que tanto ha costado construir.
                El llamado debe ser a la generación de ciudadanos más participativos con miras a su organización en torno a la búsqueda del bienestar colectivo, el llamado debe tender al involucramiento social en la actividad política y de gobierno, y la exigencia a nuestros gobernantes debe darse pero en base a la propuesta y directamente proporcional a la participación de ciudadanos organizados que con el fin del bien común sean capaces de hacer valer sus derechos pero sin dejar de lado las obligaciones que la vida en sociedad les confiere.         
Comentarios: twitter @luisvillarrealg

martes, 6 de diciembre de 2011

APRENDÍ (reflexiones)


En la vida he aprendido un sinfín de lecciones,
Unas me han hecho llorar
Otras colmado de satisfacciones
Más con todas fui a comprender,
De lo que vida, te compones.

Pequeños detalles y gratos momentos,
Personas que van, personas que vienen,
Culpas y remordimientos.

Aprendí que no vale la añoranza del ser que se ha ido,
Sin poner en la balanza con él lo vivido.

Aprendí, que con cada amanecer se renueva la esperanza,
En una flor, en un bebe al nacer,
En el Dios y la alabanza.
Todo es cuestión de fe.

Aprendí de mis errores tanto como de mis aciertos,
De mis virtudes tanto como de mis defectos.

Aprendí que después de caer,
Sólo queda levantarse,
A no ser cauto al enamorarse
Y a que la amistad debe cultivarse.

Aprendí a amar y ser amado,
A disfrutar de algún pecado,
A compartir el bocado.

Aprendí que siempre habrá alguien
Que tus triunfos celebre y se llene de orgullo,
Pero que son incontables
Quienes quisieran fracases o lo que es tuyo.

Aprendí el valor de una mirada,
De una sonrisa o la más leve caricia de la mujer amada,
Que penetra hasta el alma,
Que se queda marcada.

Quizá en el aprendizaje a algunos dañe,
Quizá a otros serví de ejemplo,
Créanme ambos,
En verdad lo lamento.

Aprendí que la lección más importante,
La brinda el buen vivir y el aprendizaje constante.

Luis C. Villarreal Gil

lunes, 28 de noviembre de 2011

Las redes sociales y el acontecer político.


Hoy en día las redes sociales han venido aumentando su uso y relevancia  para el desenvolvimiento del acontecer político no solo en nuestro país sino en el resto del mundo, su importancia radica básicamente en la voz que le dan a las manifestaciones e inquietudes del ciudadano común y al gran alcance que estas llegan a tener a través de la interacción de millones de usuarios, lo cual permite vincular criterios y agrupar maneras de pensar tales que llevadas a la acción han detonado grandes movimientos que van en aumento, encaminados al empoderamiento social y hacia la mayor incidencia en la toma de decisiones.
            El papel que las redes sociales  juegan es tal, que la clase política de cualquier nivel ha comenzado a incursionar en el ciberespacio, tratándose de adaptar a esta nueva forma de participación ciudadana, en la búsqueda del posicionamiento y la aceptación colectiva, las redes sociales significan una herramienta de gran potencial debido a la conectividad ilimitada de los usuarios y tras la posibilidad de brindar información, interactuar, debatir y exponer puntos de vista a miles de personas. Se han convertido en uno de los principales indicadores políticos en donde el usuario tiene la libertad de manifestarse y calificar como mejor le convenga a cualquier propuesta política.
            Rumbo al próximo proceso electoral en México ha comenzado a gestarse un activismo en red a favor y en contra de todos los candidatos quienes se esfuerzan día a día por mantenerse vigentes e incrementar su número de seguidores o simpatizantes, si bien es cierto que aún la incidencia de las redes no es tal como para definir una elección, la percepción generada por ellas puede ir marcando una clara tendencia de la intención del voto. Cualquier equipo de campaña que pretenda participar de manera activa, sabe de lo imprescindible que resulta hoy la utilización de nuevas tecnologías y la innovación en la manera de hacer política.
            Es de esperarse pues que en los próximos días ya mas entrados en el proceso electoral, se comience a intensificar la ciberpolitica, un vinculo de interacción entre políticos y ciudadanos con el cual es posible dar respuesta casi de manera inmediata a algunas de las problemáticas sociales, además de propiciar la generación de acuerdos y el fortalecimiento de las propuestas y políticas públicas encaminadas al desarrollo social, privilegiando la propuesta  y la generación de acciones colectivas con la intención de fortalecer la participación ciudadana hacia el bienestar y progreso.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Un voto de confianza; hacia la alternancia política


El 2 de julio del 2000 el Partido Acción Nacional obtuvo el triunfo en las elecciones presidenciales, con esto se dio, después de 70 años, la alternancia política. Hago mención a tan relevante suceso  en la vida democrática de nuestro país hoy a casi doce años de ese proceso de transición que significó para la mayoría de los mexicanos la esperanza de un cambio que redundara en una mejor calidad de vida  y fuera el detonante para el desarrollo tan anhelado de nuestro país. No podemos negar que este proceso vino a fortalecer el sistema democrático de México en donde se puso de manifiesto la voluntad de la mayoría, privilegiando la participación social a través del voto, el cual vino a adquirir mayor confiabilidad otorgándole una nueva concepción al poder que tienen los ciudadanos de elegir a sus gobernantes dando legitimidad al proceso. Importante mencionar también la apertura que a raíz de la alternancia se dio a diferentes corrientes políticas incrementando con ello el nivel de  la propuesta y de las acciones generadas por un ambiente de competencia electoral.   
                Después de esta breve contextualización acerca del cambio en la vida política y democrática de nuestro país a partir del  2000 y retomando el tema de fondo que llevó a que la alternancia política fuera posible, la búsqueda de más y mejores oportunidades, de mejor calidad de vida fundamentada en la esperanza de un país que prometía desarrollo y progreso, este fue el escenario que llevó a la voluntad de la mayoría a apostarle al “cambio”, hoy vemos con tristeza que el cambio sucedió pero a manera de retroceso no solo no se mejoraron las condiciones para la satisfacción de lo más mínimo indispensable del mexicano común, sino que también no hubo crecimiento en oportunidades, empleo, educación, y lo más lamentable es que derivado de esto hubo un incremento considerable en los niveles de pobreza lo cual fue a su vez, un detonante de violencia e inseguridad. Hoy ante este panorama adverso la situación política de  México se encuentra en la antesala de alternar nuevamente a un partido diferente en la Presidencia de la República siendo el Revolucionario Institucional quien se perfila de manera exorbitante en las preferencias electorales, un PRI que pareciera haber aprendido de los errores del pasado y aprovechado de la coyuntura de un Acción Nacional que no logro adaptarse al poder y a las exigencias populares. De seguir con la tendencia dada hasta el día de hoy en la intención del voto, no cabe duda que le tocará al PAN hacer entrega del poder al Revolucionario Institucional, partido que en su momento de manera pacífica y  democráticamente acató el designio popular y dio paso en aquel entonces a una nueva era en la vida democrática de México.
                Hoy como ciudadanos nos toca velar por lo que hasta el día de hoy se ha logrado avanzar en lo referente a la participación ciudadana y a la confiabilidad de los procedimientos electorales, hoy más que nunca debemos hacer valer nuestro voto el cual como apuntábamos al inicio de este escrito lleva implícito una larga lucha en la búsqueda de una democracia más participativa para hacer valer la decisión de la mayoría pero de manera más importante para que esta decisión sea respetada. Hoy los mexicanos damos un voto de confianza hacia los procedimientos electorales y a la madurez política de los actores para que tengan la capacidad primero de garantizar un proceso electoral en el marco de la legalidad y segundo para que sean cuales fueren los resultados emanados de voluntad popular sean respetados por el bien de la nación.